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LOS TEHUELCHES

La raza aborigen llamada Tehuelche se extendió por toda la región patagónica no cordillerana de Argentina, sobre las costas y llanuras hacia el océano Atlántico, llegando casi hasta la zona pampeana.

Sus orígenes se remontan al 9000 aC según restos fósiles hallados en la zona.

El nombre Tehuelche le fue impuesto por los Mapuches, aborígenes que habitaban el sur de Chile y signifíca TEHUEL: bravio, indomito y CHE: gente, pueblo.

Rendimos homenaje a ésta raza aborigen que consideramos de las más bellas y nobles de nuestro territorio del sur de América.

ASPECTO FÍSICO

Era gente más alta de lo común para la época, los hombres generalmente con una estatura superior a los 1.80mts. Con físicos corpulentos y bien formados, siendo las mujeres notablementes más bajas, promedio de 1.60mts.

La piel cobriza clara, rostros angulosos de mentón fuerte, labios finos, pelo renegrido y lacio, que usaban larga, partido al medio y sujeto con un pañuelo o "huincha" para que no lo despeinara el viento. Las mujeres separaban sus cabellos en dos largas trenzas que caían sobre los hombros, adornadas con cintas de colores y abalorios.

SOCIEDAD, VIVIENDA Y COSTUMBRES

Formaban clanes familiares. Reconocían la autoridad de un cacique que gobernaba sobre una determinada región. Habitaban en grandes toldos formados formados por 50 a 60 cueros de guanacos unidos entre sí que formaban grandes carpas de 6 a 7 mts de diámetro donde se desarrollaba toda su vida familiar.

No comían pescado, aún estando a la orilla del mar, pero sí mariscos, otras y mejillones. La carne de caballo era muy apreciada y se reservaba su consumo para las grandes celebraciones, donde la comían asada y parte hervida y bebían la sangre con un sentido ritual, ya que creían que así se les transmitía la fuerza del animal sacrificado.

Se servían de varias armas, entre ellas las más importantes eran las boleadoras y la lanza. Con la llegada de los españoles, llegó también el caballo que facilitó sus labores cinegéticas.

Este se reprodujo en forma extraordinaria en las pampas en estado salvaje y los TEHUELCHES aprendieron a domesticarlos con un sistema de doma que actualmente se está usando nuevamente y que consiste en caricias suaves hasta conquistar la confianza y afecto del animal.

RELIGIÓN Y MITOS

Es indudable que creían en la resurrección de los muertos, lo que se deduce de la forma de sepultarlos en cunclillas, en forma fetal y dodeándolos de todos los afectos que pudieran necesitar en el viaje al más allá, alimentos, utensilios, armas, etc e incluso mataban al perro del difunto sepultándolo junto a él.

Decían sus ancianos que "la bóveda celeste está poblada por sus antepasados purificados, donde no conocen el dolor, la pena ni las fatigas".

Su Dios era un espíritu cósmico conocido como Gnechen. El espíritu del mal era Gualichu, que debía ser aplacado con yeguas y otros donativos aunque fueran de poco valor.

Las machis eran mujeres que se dedicaban a la medicina, utilizando para ello, distintas hierbas y productos naturales junto con invocaciones a Gnechen y conjuros a Gualichu.

VESTIMENTA

Se vestían principalmente con cueros de guanaco y zorros finamente curtidos y sobados. Las mujeres lo usaban como túnica que le cubría todo el cuerpo hasta los tobillos. Los hombres vestían una casaca y además otro cuero atado a la cintura hasta la mitad de la pierna. También usaban ponchos de cuero con su pelo con los que se abrigaban en los crudos inviernos patagónicos.

Tehuelche. Todos los derechos reservados. 2011